Conservación del jamón

Conservación del jamón
La mejor forma de conservar el jamón ibérico: en una fresca y seca. ¿Qué hacer después? ¿En la nevera? ¿Envasado?

Adquirir una pieza de jamón causa que normalmente destinemos una parte importante de dinero, la calidad se paga. A su vez, se trata de un producto alimenticio que pasará días -o meses- en nuestra nevera. De ahí que conocer las mejores formas de conservarlo sean tan necesarias.

Lo mejor es emplazarlo en una zona fresca y seca, con ventilación y temperatura regulares, normalmente en el jamonero. Aunque sí se va a conservar sin abrir lo mejor es colgarlo, tal y como se puede apreciar en muchas bodegas y restaurantes de renombre. Debemos recordar que cuando procedamos al corte de lonchas debemos tener especial cuidado del estado en el que dejamos el producto para su uso posterior. Una gran opción es cubrirlo con los grandes trozos de tocino resultante de los primeros cortes. A su vez, se aconseja tapar el producto con un trapo levemente húmedo y no dejarlo expuesto al sol.

La nevera es una opción remota, además el tamaño de las piezas de jamón ibérico causa que normalmente no puedan caber en la nevera, solo lo harían en aparatos de toque industrial de grandes dimensiones.

Como ya hemos dicho en anteriores párrafos, sino vamos a consumir toda la pieza de una tacada es recomendable cortar solo aquella cantidad de lonchas que vamos a consumir. Si nos pasamos, lo más aconsejable será cubrir el producto restante con papel de plástico transparente para preservarlo del aire. En último caso, y si va estar mucho tiempo fuera, la posibilidad del frigorífico podría estudiarse.

Una de las opciones que últimamente más se está dando es la de deshuesar y cortar la pieza en grandes trozos y envasarlas al vacío. En este caso se aconseja que los diferentes trozos descansen en el piso de mayor temperatura de la nevera cubiertos de forma adecuada, para ir sacándolos y consumiéndolos a temperatura ambiente.

Por último, también cabe referirnos al jamón que compramos en el supermercado. Normalmente se encuentra en lonchas individuales envasadas en plástico. Uno de los aspectos a tener en cuenta para su preservación es que continúen lo más protegidas posible una vez abierta, por lo que se recomienda la utilización de bolsas termoselladas. A su vez, una ver fuera del frigorífico se recomienda que permanezcan unos cinco minutos a temperatura ambiente para que aflore todo su gusto.